sábado, 3 de marzo de 2012

Quiero...

Me gustaría perderme por las calles de una Madrid mágica. Recorrer en bicicleta La Sierra, con un gorro gris. Llegar a lo alto del Empire State, y bajar corriendo porque tengo vértigo. Quiero sentarme a los pies de la Torre Eiffel y viajar en un autobús rojo, de dos pisos, en Londres. Quiero vivir en Italia, comiendo todos los días pasta y pizza. Quiero pasear por una playa del Cantábrico o pasar todo el día en una cala perdida en la costa Menorquina. Quiero gritar con la afición de mi equipo y ver como éste gana un título importante. Vivir un partido, desde el palco, en el estadio de fútbol más grande de Europa. Quiero pasar los días en un pueblo del Pirineo, y ver nevar desde una ventana. Quiero perderme y que nadie me busque. Soñar. Ser invisible. Volar y recorrer el mundo. 

Mi 23#


Como Astérix sin Obélix, como un marinero sin mar, como Hansel sin Gretel, como los tres cerditos sin el lobo, como un cuento sin final feliz, como caperucita sin su capa roja, como un elefante sin trompa, como una casa sin tejado, como París sin la Torre Eiffel, como una princesa sin corona, como un arcoiris sin sus siete colores, como una noche sin luna, como un día sin sol, como Jack sin Rose, como un panel de abejas sin reina, como un bebe sin su chupete, como el soldadito de plomo sin su bailarina, como Madrid sin la Puerta del Sol, como un cielo sin estrellas, como un campo sin flores, como un año sin primavera, como una persona sin sus cinco sentidos, como cenicienta sin su zapatito de crital, como la bella sin la bestia, como blancanieves sin los siete enanitos, como yo sin tíno son nada.

Todos falsos.


No confíes en todo el mundo… son todos falsos… Los odio, cuando a la cara te dicen “eres la mejor, te amo” y a tus espaldas te critican a más no poder… Cuando te ponen esa sonrisilla de “quiero que pienses que me caes bien, quiero tener amigos”, sólo quiero que sepáis que nadie se la cree… Cuando hablando con ellos puedes a llegar a pensar que son buenos amigos, pero no seas incrédulo, no lo son, son todos falsos…
Sólo puedes confiar en una persona que te conoce más de lo que tú te piensas, alguien que conoces desde que tus padres te crearon, desde que naciste, TÚ.